Todos tenemos rituales de año nuevo. Hay quienes se ponen calzones rojos, amarillos o negros, hay quienes salen con las maletas. Y eso está bien… es lindo. Pero a mí no me funciona, yo necesito cosas más… radicales.
Porque si somos honestos, el problema no son los propósitos de año nuevo. El problema es que siempre entras al año nuevo siendo la misma persona. Con los mismos miedos, los mismos vacíos, los mismos malos hábitos, y las mismas excusas bien ensayadas.
Así que yo no empiezo un año nuevo con propósito, yo me transformo por completo. Y para lograrlo, primero debo morir.
Parte 1: El Funeral. (31 de Diciembre)
La noche del 31 hago algo muy simple… le doy muerte a mi viejo yo, y le hago un funeral a esa versión mía que ya no quiero cargar y que solo me sabotea. Y no estamos hablando de sanar, ni de perdonar, nada de esa mierda New Age. Hablamos de eliminar toda esa mierda que hemos acumulado a lo largo de la vida: traumas, inseguridades y miedos.
Necesitaremos:
1 – Vela Negra (o blanca si no tienes).
2 – Una hoja de papel blanca (sin rayas, ni cuadriculas).
3 – Una cajita (del material que sea, cartón, papel, da igual).
4 – Cerillos.
5 – Ropa negra.
7 – Pluma negra.
El Ritual:
En un lugar tranquilo, sin distracciones, sin música y sin escándalos. Encenderemos la vela negra usando nuestra mano izquierda. Después tomaremos nuestra hoja blanca y en ella escribiremos lo siguiente:
“Aquí yace “Tu nombre” el Saboteador/ra
El “Tu nombre” que siempre tiene miedo.
El “Tu nombre” que no sabe poner límites.
El “Tu nombre” que es inseguro.
El “Tu nombre” que siempre renuncia a sus sueños.
El “Tu nombre” que tiene la adicción al cigarro.
El “Tu nombre” que confía demasiado y siempre es traicionado.
Etcétera.
Etcétera.”
Obvio reemplaza donde dice “Tu nombre” con tu nombre. Y se tan minucioso o minuciosa como te sea posible. Lista todo aquello que no te gusta de ti, que te sabotea, que te impide ser feliz, que te frena en la vida. Porque esta noche le vamos a dar muerte, para que no pueda detenerte más.
Cuando termines, dobla en tres la hoja terminando con una forma rectangular, en la parte superior dibuja un ataúd con una cruz y colócala frente a la vela negra, literal le estamos haciendo su funeral a esa versión tuya.
En silencio observa la hoja con el ataúd, y en tu mente visualiza dentro de ese ataúd una versión tuya más oscura, torcida, cansada y hasta deforme. Como un gemelo malvado si gustas. Visualiza que esa versión tuya representa todos esos malos hábitos, dolores y miedos que listaste anteriormente. Visualízalo muerto dentro de ese ataúd, siente el luto. Agradece lo que hizo por ti, por cuidarte, por querer protegerte del ridículo, del dolor, y del fracaso. Porque eso hacía, protegerte. Pero en su proteger también te frenaba y no te dejaba vivir.
Agradécele su amor, y hazle saber que ya no lo necesitas. Que estarás bien. Deja existir este luto unos minutos. Quizá llores, quizá te enojes, cualquier emoción esta bien. Es parte del luto.
Cuando estés listo o lista, será momento de dejarle ir. Para eso tomaremos la hoja con absoluto respeto y la quemaremos en la vela negra. Una vez que solo queden cenizas, las meteremos dentro de la cajita. Para por último enterrarla en una maceta o jardín.
Esa noche no hagas promesas, no te pongas propósitos que sabes que no vas a cumplir, no pidas deseos, nada. Solo disfruta la cena y recibe el año con tranquilidad. Algo a muerto y todavía no nace nada.
Parte 2: El Renacimiento (1 de Enero).
Un nuevo día, un nuevo año, una nueva vida. Ha llegado el momento de renacer. Anoche dejamos morir lo peor de nosotros… esta mañana toca darle vida a nuestra mejor versión. Así como hicimos el ritual de muerte, haremos el ritual de vida. Aquí seleccionaremos todas esas cualidades y rasgos que necesitamos y anhelamos ser. Es nuestro momento para sembrar en nosotros todas las herramientas que necesitamos para vivir nuestra vida al máximo. Vayamos al ritual:
Necesitaremos:
1 – Vela blanca (o dorada si puedes).
2 – Hoja de Papel en blanco (igual, sin rayados o cuadriculas, ya estamos grandes).
3 – Cerillos.
4 – Ropa blanca o colorida.
5 – Pluma negra.
6 – Vaso con agua.
7 – Tu perfume (opcional).
El Ritual:
En un lugar tranquilo, siéntate y enciende la vela blanca. Delante de ella coloca la hoja y escribe a detalle tu nueva versión, esa nueva persona que quieres ser, lista todas las cualidades que siempre has soñado: Confianza, seguridad, asertividad, fortaleza, talento, valentía. Pero no las listes como algo que quisieras ser, escribe decretando que ya eres así. Por Ejemplo:
“Certificado de nacimiento.
1 de Enero de 2026
“Tu nombre” El Luminoso/a
El “Tu nombre” seguro de si mismo.
El “Tu nombre” creativo.
El “Tu nombre” saludable.
El “Tu nombre” exitoso.
El “Tu nombre” respetable.
El “Tu nombre” asertivo.
El “Tu nombre” que se ama.
El “Tu nombre” valiente.
Etcétera.
Etcétera.”
Al terminar dobla en tres la hoja, escribe sobre ella tu nombre tres veces, firma encima de tu nombre tres veces y encima escribe la fecha tres veces. Si tienes perfume, échale un chorrito. Pon la hoja en tu pecho y sostenla ahí unos minutos, mientras lo haces visualiza en tu mente al nuevo tú. Visualiza como esa nueva versión tuya se mueve, como habla, como viste, como lo ven los demás… visualízate logrando todo eso que deseas, vívelo, siéntelo en todo tu cuerpo. Deja que esa sensación de euforia llene todo tu ser.
Al terminar, guarda la hoja en un lugar seguro. Si tienes un altar, ponla en tu altar, si no, en un lugar seguro y donde nadie la vaya a agarrar.
¡Listo! Felicidades, acabas de crear una nueva versión tuya. Solo recuerda algo muy importante: La magia actúa bajo coherencia. De ahora en adelante habla como lo hacía tu nueva versión en tu visualización, camina como él o ella, viste igual, piensa igual. Mientras más lo hagas más se afianzará esa nueva versión en la realidad.

